Aún otro nivel de complejidad dentro de esta delicada telaraña, otra forma de entretejer y destramar una incomprensible búsqueda cuyo objetivo fue olvidado hace mucho tiempo.
¿Qué será de nosotros entonces?
¿Hasta qué punto vale la pena imaginar lo que pasará en dos años, o la próxima semana?
Los sueños son castillos de naipes construidos en la obscuridad. Veremos qué nos queda cuando se haga la luz.
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